Para valorar desde un punto de vista funcional un recurso educativo hay que partir del planteamiento de un problema o una cuestión inicial. En nuestro caso se trataba de plantear a los alumnos qué entendían por un clásico de la Literatura y, en segundo lugar, qué vigencia pueden tener en el mundo en el que ellos viven. Con este punto de partida, el proyecto va desarrollando un viaje cronológico de permanente ida y vuelta que quiere enlazar el pasado de las obras literarias con el presente del alumnado.
A los alumnos se les plantea un reto que consiste en traducir el contenido teórico y la información que se les ofrece sobre algunos periodos, autores y obras de la Literatura Universal en textos de creación propia, en diferentes formatos, para crear un diálogo interactivo que acerque ese mundo al suyo.
Los alumnos se convertirán en Ulises, Gilgamesh, Noé o Sherezade para reconocer la actualidad de los temas, sentimientos e ideas clásicas. El viaje continuará cuando ellos se conviertan en guías para otros nuevos viajeros, compartiendo su experiencia y señalando el camino a otros.
El proyecto parte, por un lado, de un presupuesto de proactividad y participación por parte del alumnado y, por otro, de la dotación de una base de contenidos mínimos y suficientes para que los alumnos puedan desarrollar con garantías su trabajo.
Apunto aquí algunos de los objetivos del proyecto:
Tener claro el concepto de una obra clásica
Conocer el mundo de la Literatura clásica
Reconocer la relación entre la Historia, la sociedad y la escritura de obras literarias
Crear textos escritos y orales en diferentes formatos para interactuar con obras y autores clásicos
Representar sentimientos, acciones e ideas del mundo clásico que siguen siendo actuales
Difundir en nuestra comunidad el mundo de los clásicos

